Como cada año, la segunda semana de abril se disputa en Augusta el torneo de golf que más atención suscita en el mundo. Sólo en Estados Unidos, llega a reunir a más de 50 millones de personas alrededor del televisor. Rubén de las Heras .
Es el más prestigioso del mundo. El que más dinero reparte. El más exclusivo. El más codiciado por los profesionales. El mejor. Pero, sobre todo, el más elitista (su nombre, que significa algo así como el
Porque, si en algo se diferencia el Masters de Augusta (Georgia, Estados Unidos) del resto de grandes torneos, es en que sus tradiciones se respetan como si fueran una religión. Algo así como el equivalente al torneo de tenis de Wimbledon en el mundo del golf. Tal vez esta sea una de las principales razones de su enorme prestigio. ¿Ejemplos? Hay decenas: es el primero en disputarse cada año (y siempre el fin de semana del segundo domingo de abril), el único que tiene una sede fija
Desde su nacimiento, allá por el año 1934, el Masters de Augusta se ha caracterizado por su elitismo. Sólo unas 300 personas pertenecen a su club social y, aunque tanto esta cifra como la identidad de sus miembros están rodeadas de secretismo, sí que se sabe que entre su nómina de socios se encuentran importantes magnates del petróleo, ilustres hombres de negocios y florecientes inversores. Uno de los últimos en entrar fue Bill Gates, el multimillonario dueño de Microsoft. Todo es exclusividad en Augusta. Los productos originales con el anagrama del torneo sólo se pueden comprar en las tiendas del campo. Se estima que, durante la disputa del Masters, el club ingresa unos diez millones de euros diarios sólo en este concepto. El negocio es de tal envergadura que el campo cierra sus puertas durante varios meses -finales de otoño e inverno- para preparar los hoyos y que presente unas condiciones inmejorables en la apertura de la temporada. Ni siquiera los socios pueden jugar en Augusta durante esos cinco meses de parón. Así las cosas, las cifras de negocio y la cuenta de resultados del Masters sigue siendo uno de los secretos mejor guardados del club. Por desconocerse, ni siquiera se sabe la cuantía del contrato televisivo que el club de Augusta firma anualmente con la cadena CBS, que retransmite a todo el mundo un evento que, sólo en Estados Unidos, ven unos 50 millones de telespectadores (cifra que se incrementa considerablemente el último día del torneo si Tiger Woods está luchando por la victoria). Este elitismo, en ocasiones, se torna en arrogancia. Por ejemplo, el club marca las pautas a la CBS sobre las reglas de la retransmisión: el tiempo que deben durar los cortes de publicidad, la colocación de las cámaras
Las entradas para el Masters se agotan con meses de antelación. A día de hoy, ya es imposible conseguir abonos para los cuatro días de torneo hasta dentro de al menos una década, y el precio de las entradas en el mercado negro aumenta cada año hasta cifras mareantes. De hecho, los reventas son un elemento habitual más del decorado de los aledaños del club de Augusta durante todo el mes de abril. Y es que, presenciar el Masters en directo se ha convertido en un auténtico privilegio solamente al alcance de unos pocos elegidos. Como ganarlo, algo que supone para cualquier jugador entrar, para siempre, en el olimpo del golf.
Jack Nicklaus > 6 títulos Arnold Palmer > 4 títulos Tiger Woods > 4 títulos Jimmy Demaret > 3 títulos Sam Senead > 3 títulos Gary Player > 3 títulos Nick Faldo > 3 títulos
1997: Tiger Woods, con 12 golpes de ventaja sobre Tom Kite.
Severiano Ballesteros, con 20 años en 1977
Tiger Woods, con 21 años, 3 meses y 14 días, en 1997
Jack Nicklaus, con 46 años, 2 meses y 23 días, en 1986 (su sexta victoria).
Nick Price, con 63 golpes en la tercera ronda de 1986 y Greg Norman (63) en la primera ronda de 1996.
Tiger Woods, con 270 golpes (70+66+65+69) en 1997.
Severiano Ballesteros, con 275 golpes (66+69+68+72) en 1980.
289 (Sam Snead en 1954, Jack Burke en 1956 y Zach Johnson en 2007).
Jack Nicklaus, con 24 (tres en pares 4 y 21 en pares 5).
Jack Nicklaus, con 491 en 41 Masters (dato hasta el año 2000).
Gary Player, con 3.
Arnold Palmer, con 50 ediciones, además de manera consecutiva.
Jack Nicklaus (1965 y 1966) y Nick Faldo (1989 y 1990) y Tiger Woods (2002 y 2003)
37 (Jack Nicklaus).
23 (Gary Player entre 1959 y 1982).
España es el segundo país que más Masters de Augusta ha ganado: cuatro, a una distancia sideral del líder absoluto del ranking, Estados Unidos
Cuando el empresario Clifford Roberts y el ex golfista amateur Bobby Jones decidieron comprar un terreno para crear un torneo de golf, su única pretensión era
El ganador del Masters recibe como premio la codiciada
Ninguna serie de hoyos es tan famosa en el mundo como el Amen Corner (esquina del amén) del Augusta National -hoyos 11, 12 y 13-. La denominación surgió en 1958 cuando un periodista trataba de buscar un nombre al lugar del campo que había vivido los momentos más críticos de esa edición. Se inspiró en el nombre de un famoso disco de jazz de la época:
En el comienzo del Amen Corner el viento siempre es un factor determinante. El golpe de salida se juega cuesta abajo y de izquierda a derecha. Una charca protege el green por la izquierda y un bunker está estratégicamente colocado por la derecha. Este hoyo ha decidido todos los playoffs -excepto tres- de la historia del Masters y es recordado, sobre todo, por el increíble chip -un golpe corto y bajo que se ejecuta cuando la bola está cerca del green- de Larry Mize en 1987.
Uno de los hoyos más famosos del campo es este corto par tres. Con vientos cambiantes, la elección de palo puede ir desde un hierro 6 hasta un 9, por lo que es crucial acertar en el club que se utiliza. Está protegido por el Rae
Una salida precisa al centro de la calle permite a los jugadores intentar llegar al green en dos golpes